Cómo poner límites en tus relaciones sin sentirte culpable

¿Cuántas veces has llegado a la conclusión de que tienes que poner límites en alguna relación pero no sabes cómo hacerlo?

¿Recuerdas la de veces que has ido con la convicción de establecer tus límites pero en el último momento te has echado atrás?

¿Y aquellas ocasiones en las que has marcado bien los límites pero luego te has quedado con un sentimiento de culpabilidad?

Muchas, ¿verdad?

Y es que nadie nos enseñó cuál es equilibrio perfecto para relacionarnos, sin invadirnos los unos a los otros, manteniendo en todo momento el respeto mientras ganamos en confianza y cercanía.

Antes de entrar en materia, quería comentarte que este artículo complementa a un post anterior en el que muestro las 9 señales de alarma que te indican que necesitas poner límites en tus relaciones.

Si quieres tener una información más completa sería bueno que lo leyeras antes de continuar con éste. No te preocupes, que yo te espero aquí.

¿Ya?

Venga, vamos al lío.

 

1. Qué significa exactamente poner límites

Poner límites no tiene nada que ver con decirle a todo el mundo a diestro y siniestro todo lo que piensas en cada momento.

Tampoco es defender a capa y espada nuestras opiniones para que quede clara nuestra posición.

Y ni mucho menos es mostrar nuestras debilidades a los demás para que éstos se adapten a nosotros. Para nada…

Poner límites es una acción muy compleja que encierra en sí misma muchas cualidades humanas y, si el ser humano las tuviera plenamente desarrolladas, disfrutaría al 100% de sus relaciones interpersonales.

Entre estas cualidades están: la capacidad de autoconocimiento para saber exactamente cuáles son tus propios límites; el saber exponerlos cuando sea oportuno; y la valentía de ponerte por encima de todas tus resistencias internas que te impiden hacerlo de forma sabia y exitosa.

Y es que para poner límites tienes que tener muy claro qué es permisible para ti y qué no lo es. Sería imposible poner un límite que no se conoce, ¿verdad?

Una vez que tienes claro tus propios límites, queda lo que más le cuesta a la mayoría de las personas: la tarea de decir NO cuando corresponde. Porque está claro que un límite es un “no” en toda regla.

No te preocupes, es más fácil de lo que parece. Vamos a explorar un poco sobre esta aparente dificultad.

2. Por qué te cuesta tanto decir NO

Realmente todo el mundo sabría repetir un monosílabo tan sencillo como es “no”. A ver, ¿eres capaz de decirlo en voz alta? Prueba ver qué tal suena… venga anímate… da igual si hay gente cerca, a ver qué dicen cuando lo hagas… jeje, seguro que se ponen serios…

¿Cómo te has oído? ¿Sonaba convincente? ¿Necesitas practicar un poco más para que no te tiemble la voz?

La clave está en que sientas tu propia voz emitiendo el sonido, pero con un sentimiento de poder, porque estás diciendo algo que es importante. Con solo decir “no” (sin ninguna palabra añadida), puedes cambiar la actitud de cualquier persona.

Haz la prueba, cuando estés reunido con alguna persona de confianza di simplemente “no” y observa su comportamiento. Vas a ver cómo te mira con sorpresa y con un poco de tensión hasta ver realmente qué te ocurre.

Sin embargo, si dices simplemente “sí”, te mirarán con otra actitud, quizás con curiosidad, pero no con tensión, porque es muy posible que no hayas interferido en su estado anímico.

Esto suele ocurrir así porque cuando oímos la palabra “no”, nos salta una alarma en nuestro interior indicando de forma automática que hay que prestar atención a lo que viene después, porque seguro que será importante.

Fíjate muy bien en lo que te estoy diciendo: cuando tú mismo estás diciendo “no”, surge de forma automática un estado de tensión, no solo en el otro, sino también en ti. Qué curioso…

Ahora bien, ¿por qué cuesta tanto trabajo ponerle límites a los demás?

Porque hay varios factores que han influido notablemente en tu vida y que han moldeado tu conducta para que no puedas hacerlo.

Posiblemente en tu caso te haya influido la educación que tuviste de pequeño o quizás la sociedad en la que vivimos.

2.1 La educación temprana

Ya desde pequeños nos enseñan a tener el patrón de el niño/a bueno/a y a decir sí a todo para no molestar o desagradar a alguien. ¿Te suena?

¿Qué significa esto? Pues que si te expresas tal y como eres vas a molestar a alguien, y el precio que pagas por ello es, o bien una cara de insatisfacción, o bien un rechazo por parte de esa persona.

Cuando somos pequeños sabemos que somos vulnerables y que en definitiva dependemos de los demás para atender a nuestras necesidades básicas. Como mecanismo de supervivencia optamos por adaptarnos y dejar que el medio nos moldee.

El problema de todo esto es que empiezas desde muy pequeño a negar tus propias necesidades porque consideras más importante que la otra persona esté contenta, a costa de tu represión, frustración y autoanulación.

Y si te hubieras mostrado tal y como eras, la mala reacción del otro te habría generado un complejo de culpabilidad, haciéndote creer que eras responsable del estado anímico de los demás.

¡Quieto ahí!, esto merece un momento de toma de consciencia…

¿Qué edad tienes?

Si esto te ocurría de pequeño, ¿te das cuenta de que quizás lleves toda una vida sin mostrarte tal cual eres por miedo a la reacción de la otra persona?

¿Es hora de cambiar esto?

– Sí.

Sigamos…

2.2 La sociedad

Luego viene la cultura de la sociedad en la que vivimos. La que te ha ido condicionando durante tanto tiempo.

Desde todos los medios audiovisuales, incluida la publicidad en las calles, nos bombardean constantemente con que tenemos que entrar dentro de unos estándares para ser aceptados por el resto de las personas.

Como si todo el mundo quisiese ser como los demás…

En lugar de enseñarnos a amarnos a nosotros mismos tal y como somos, nos enseñan que hay que tener una estatura que se arregla con zapatos, un color de piel que se modifica con cosméticos o una tendencia de ropa que cambia todos los años, que es tendencia porque alguien dijo que esta primavera se lleva el color tal… por ponerte algunos ejemplos.

Tampoco se puede decir esto o lo otro para no llevar la contraria…, y si te pasas un poquito pues me invento la Ley mordaza y te callo, sí o sí. Y además es legal (?)

Menuda locura…

Y seguimos anulando nuestras expresiones cuando nuestros jefes se pasan verbalmente con nosotros por miedo al despido, cuando dejamos que nuestra pareja nos manipule para no tener mal rollito en casa o cuando permitimos que nuestros clientes se aprovechen de nosotros por temor a perder ingresos.

Y detrás de todo esto estás tú. Nadie piensa en ti ni en tus necesidades. Nadie te ha enseñado que tienes una serie de necesidades que cubrir y que para ello tienes que ponerle límites a los demás.

El nivel de confusión en un adulto es tal que, cuando le preguntas abiertamente: “¿Cuál es tu necesidad en este momento?”, lo más frecuente es que ni lo sepa. Y si lo sabe, se lo calla o no contesta con sinceridad, por vergüenza o miedo a tu reacción.

Imagínate cómo puede poner límites una persona que no sabe ni lo que necesita.

Aceptémoslo: la educación no fue perfecta y la sociedad no ayudó mucho. Lo importante es que ahora puedes hacer algo al respecto, desde tu propia madurez. Tengo herramientas que te pueden servir para romper con todo esto y te prometo que quiero verte feliz. Porque a mí, sí me importas.

Sigamos…

3. Los grandes beneficios de poner límites en tus relaciones

3.1 Beneficios para ti mismo

Uno de los primeros beneficios que obtienes a la hora de poner límites tiene que ver con el conocimiento sobre ti mismo en cada momento.

Como venimos hablando, para poner límites sanos y equilibrados, se requiere un buen conocimiento de tus propias necesidades. Y, para conocer lo que realmente necesitas, debes mantener un estado de conexión contigo mismo.

¿En qué consiste esta conexión contigo mismo?

En ser consciente del momento presente y de lo que cada situación requiera de ti, en actuar siempre teniendo en cuenta las consecuencias de tus actos, y no perder en ningún momento el sentido de tu vida.

Por otro lado, poner límites te va a permitir que te respetes más a ti mismo y, en la medida en que esto ocurra, estarás en condiciones de hacerte respetar.

Podrás hacerle llegar a los demás como quieres que se comuniquen contigo, y esto te traerá mucha satisfacción personal.

Finalmente , el hecho de establecer tus límites va a culminar en un aumento considerable de tu autoestima. Esto ocurrirá de forma natural simplemente cuando hables sobre ti, cuando muestres que te conoces a ti mismo y cuando te hagas respetar.

3.2 Beneficios relacionados con los demás

No solo tendrás el beneficio de conocer tus propios límites, sino que también conocerás los límites de los demás y, como quieres ser respetado, al final también respetarás a los demás.

Aprenderás eso de “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”.

Al conseguir respetar tus límites y el de los demás, tus relaciones se convertirán en relaciones sanas y estables en el tiempo. La armonía se palpará en tus relaciones y ninguno se sentirá invadido por el otro. Una relación de respeto y amor no se pierde en el tiempo, al contrario, crece.

Por último, perderás el miedo de mostrarte tal cuál eres. Por fin soltarás la tensión continua de tener que estar alerta por si algo o alguien puede dañar tu vulnerabilidad. Te sentirás libre de poder expresar tus necesidades (con respeto y amor), independientemente de cómo se lo tome.

En definitiva, te sentirás desapegado de la reacción de los demás.

Cuánta libertad te está esperando… ¡¡y toda tuya!!

4. Qué tienes que tener en cuenta a la hora de poner límites

Como creo que ya te vas dando cuenta, lejos va quedando la idea de que poner límites consiste simple y llanamente en decirle a los demás las 4 cosas que siempre les has querido decir y que nunca te has atrevido.

Nada de eso. A la hora de poner límites, si quieres ser efectivo, directo y que te dé buenos resultados, tendrás que tener en cuenta lo siguientes puntos:

4.1 Tu estado actual

Antes de lanzarte, asegúrate de que es tu momento. Responde a las siguientes preguntas que te darán pistas de si vas o no por buen camino:

¿Estás motivado para hacerlo ahora?

¿Te encuentras con fuerzas para admitir una respuesta negativa de la otra persona, si es que esto tiene lugar?

¿Estás lo suficientemente sereno como para controlar tus palabras y reacciones?

¿Tienes buena voluntad y lo haces por Amor a ti mismo y a la otra persona?

¿Vas con la intención de mejorar la situación o, por el contrario, tu interés es hacer sentir mal a la otra persona?

Si tu intención no es positiva para ambas partes te diría de antemano que ni lo intentaras. Siempre debe haber un beneficio para los dos.

4.2 El estado emocional de la otra persona

Aquí es importante hacer uso de la empatía y conocer el lenguaje corporal de la otra persona para asegurarte de que vaya a estar receptiva y, por tanto, tu propuesta de poner límites dé buenos resultados.

El objetivo será que la persona no se desestabilice demasiado cuando le pongas límites y, aunque esto no depende de ti sino de cómo se lo tome (de su temperamento), puedes ayudarle a mantener su equilibrio mental y emocional.

A veces esto es imposible y la persona sí o sí va a estallar en cólera y se rebotará o se enfadará, pero al menos te asegurarás de que lo has intentado hacer con amor y por amor.

Responder estas preguntas te orientarán de si es un buen momento:

¿Cómo es su estado anímico?

¿Está cansado y abrumado con otros asuntos y ponerle límites le va a generar más estrés?

¿Le ves receptivo y tranquilo o, por el contrario, está en tensión y con facilidad de ponerse a la defensiva?

4.3 El lugar y el momento apropiado

Intenta hacerlo en un lugar neutro para ambos, por si la cosa se pone calentita que no tengas que pasar el mal trago de tener que echarle de tu propia casa. Créeme si te digo que te puede pasar… no te lo recomiendo.

Procura que el lugar sea armonioso y que te permita comunicarte bien, así como poder disponer del tiempo que vayas a necesitar. En un bar petado de gente y con mucho ruido quizás aumente la tensión del momento y no te permita hacerlo bien.

Elige, si es posible, un momento adecuado para ambos donde te asegures de que vayáis a estar tranquilos y con ganas de actualizar vuestra relación, que no estéis contaminados con otras preocupaciones que puedan influir en esta tarea.

Si tienes que poner límites de forma improvisada al mismo tiempo que te están faltando el respeto, tendrás que acomodarte al momento y lugar en el que está ocurriendo la escena, pero al menos intenta favorecer un buen clima de buenas intenciones.

5. Cómo poner límites de forma eficaz y sin complejo de culpa

Llegamos al punto más importante de este artículo y, como era de esperar, lo he dejado para el final porque hay que tener en cuenta todos los factores que están detrás de la acción de “poner límites”.

Se dice rápido, pero hay que reflexionar mucho sobre esto.

Antes de hablar sobre cómo poner límites, déjame que entremos un momentito en una creencia errónea que muchas personas tienen y que les impide tomar acción en este sentido.

Esta creencia sale mucho en las sesiones individuales de coaching a la hora de ayudar a alguien a trabajarse los límites. Se trata de la falsa creencia de que si pones límites eres un egoísta.

Pero… ¿perdona?

Sería irónico creer que eres egoísta por mostrar tus límites, por ser como eres, por enseñarle a los demás donde empieza tu espacio seguro y donde no han de entrar.

Lo siento, pero no es razonable que pienses que eres egoísta por respetarte cuando estás teniendo en cuenta los sentimientos del otro, el momento apropiado y cuando has reflexionado lo suficiente como para tomar consciencia de que poner límites va a mejorar tus relaciones, eliminar los roces y los posibles conflictos de ahora en adelante.

Nada tiene que ver con el egoísmo.

Es Amor y se hace por Amor y con Amor, hacia ti mismo, hacia el otro, y hacia la relación en sí.

Así que fuera ideas raras sobre egoísmo, culpabilidades e historias que no tienen nada que ver, ¿valeee? (esto se lee como lo dice Belén Esteban).

Es legítimo y corresponde que te muestres y marques tus límites. Sería injusto que estuvieras en este mundo sin mostrarte tal cual eres. Sería injusto que no te conociésemos como eres en realidad…

Ahora sí David, ¿cuál es el truco del almendruco para poner límites en las relaciones?

!!!Tan ta ta chan!!!

La mejor y más efectiva forma de poner límites es:

Habla desde ti y sin juzgar al otro.

Te lo explico más detalladamente: se trata de mostrar cómo te sientes cuando el otro te está invadiendo o faltando el respeto pero sin evaluar en lo que está haciendo, sin juzgarlo ni etiquetarlo.

Cuando hablas desde ti con frases del tipo “esto que haces me hace sentir mal y de esta forma me cuesta mucho estar a gusto contigo”, por ejemplo. De esta forma haces que la persona que está delante de ti se replantee cómo te trata.

Normalmente, cuando alguien se da cuenta de que te está haciendo daño, pone el freno y evalúa su comportamiento. Pero solo funciona si se lo dices sin ánimo de hacerle daño o de enjuiciarle. No te olvides, siempre con Amor.

En ese mismo ejemplo no sería efectivo decir “oye, no me guardas ningún respeto, eres maleducado y te estás pasando conmigo”. No funcionaría porque le estás llamando abiertamente irrespetuoso, maleducado e invasor.

La primera reacción ante tales palabras será de defensa y muy posiblemente de un nuevo ataque hacia ti. No te conviene para nada.

Sin embargo, si respondes sin ataques y desde ti mismo, desde tu sentir, seguro que el otro se va a dar cuenta de que te está haciendo daño y en el fondo no es lo que quiere.

Te invito a que pruebes este mecanismo, es 100% efectivo y está más que comprobado.

Te pongo algunos ejemplos para que te vayas sintonizando:

Si hay algo que no te gusta que te hagan, puedes decir: “me estoy sintiendo mal con esto que estás haciendo”.

Si no te dejan hablar cuando es tu turno, puedes decir: “me siento en clara desventaja porque no encuentro la forma de terminar mi frase”.

Si están intentando manipularte para hacer algo que no quieres, puedes decir: “si hago lo que me pides no creo que lo disfrute porque sé que no quiero hacerlo”.

Si te están dando consejos cuando no lo has pedido y te están dando órdenes de por dónde debes seguir (el típico “pues tú lo que deberías hacer es…”), puedes decir: “la verdad es que yo lo que necesito es que alguien me escuche, sé lo que tengo que hacer pero ahora necesito desahogarme”.

Y podría seguir poniendo ejemplos y ejemplos.

Voy a ir terminando este post con un ejemplo muy práctico para englobar todo lo que llevas visto hasta ahora.

6. Ejemplo práctico

Imagina la siguiente situación:

“Acabas de salir del trabajo después de un día duro en la oficina y llegas a casa donde te esperan tu pareja y tus hijos. Nada más soltar el abrigo y las llaves en el recibidor de tu casa, se dirigen hacia ti pidiéndote explicaciones de forma insistente y de malas formas de por qué no has llegado antes.

Esto no es nuevo para ti y se repite día tras día. Estás en un momento a nivel laboral muy importante, en el puedes ganarte un ascenso, y tienes que dejar listo tu trabajo de un día para otro para que no se te acumulen las tareas pendientes.

Quieres llegar antes a casa y estar con los tuyos, pero en este momento la necesidad económica es muy importante, porque últimamente los gastos casi no te permiten llegar con liquidez a final de mes.

Por un lado te mueres de deseo de estar con ellos, y por otro lado tienes una oportunidad de oro para ascender y tener un sueldo más que decente.

Pero al llegar a casa te callas, te ven cansado y a pesar de eso te machacan, como si estuvieras haciendo algo muy malo. Y respondes siempre lo mismo: “tengo mucho trabajo y no he podido venir antes”. Estás tan agotado que no tienes ni fuerzas para dar tantas explicaciones.

Por mucho que lo repitas días tras día te juzgan de malas formas. Tu pareja desconfía de si tienes un amante o de si ya no le quieres como antes, insistiendo en que prefieres estar más en el trabajo que en tu propia casa.

Los niños al oír estas palabras piensan que eres el responsable de que tu pareja se esté enfureciendo y se dirigen a ti con hostilidad y preguntándote si ya no les quieres.

La situación te resulta insostenible y sientes tristeza porque no te comprenden. Un vacío se apodera de ti y solo te queda la esperanza de conseguir ese ascenso para compensar el dolor que supuestamente estás causándole a tu familia…”

¿Te puedes imaginar esta situación? Te aseguro que no es tan ficticia y que le puede estar pasando al vecino que vive al lado de tu casa.

¿Cómo se solucionaría esta situación poniendo límites desde la inteligencia emocional?

Lo primero y antes que nada sería reconocer la necesidad primaria.

¿Cuál crees que es la necesidad primaria en este ejemplo: el dinero, estar con la familia…?

Piensa, piensa…

Te lo digo: la necesidad primaria es sentirte comprendido porque la falta de apoyo y comprensión genera tanta inestabilidad emocional que lleva directamente a la sensación vacío y tristeza. Y a partir de aquí todo empieza a perder su sentido.

Una vez que sabes cuál es tu necesidad primaria hay que reconocer que, además de que no te están comprendiendo, te están invadiendo a base de palabras hirientes que nada tienen que ver con la realidad.

Para parar cuanto antes esta situación lo mejor que puedes hacer es decidirte a hablarlo cuanto antes, comentar como te sientes, por qué estás actuando de esa forma y que vas a necesitar de ellos en las próximas semanas hasta que consigas el ascenso.

Aprovechas un fin de semana para dejar a tus hijos con tus padres e invitas a tu pareja a una cena en algún sitio conocido pero que signifique algo importante para vuestra relación. Podría ser uno de los lugares que frecuentabais al principio de conoceros, por ejemplo.

Serviría de sitio neutral pero con una connotación de cercanía porque recuerda los buenos momentos al inicio de la relación (vas ganando puntos chaval…).

Y en un momento en el que os sintáis a gusto le hablas directamente:

“cariño, me siento muy mal porque me siento presionado por conseguir un ascenso para daros mejor vida a ti y a los niños y ese es el motivo por el que estoy llegando tarde a casa.

Pero esto no queda aquí. Os quiero tanto que no he podido explicarme mejor con tanto cansancio y necesito que me ayudéis. Cuando llego a casa me siento aún más presionado cuando me alzáis la voz y me siento bombardeado con tantas exigencias.

Me siento cada vez más inestable a nivel emocional y no quiero que al final de tanto sacrificio por parte de todos, no consiga el ascenso”.

Y si al final de decirle todo esto le prometes un regalo cuando te asciendan, ya es que te doy un 10 en el primer intento, vaya que sí.

No te olvides de darle las gracias por haberte escuchado y agradecerle su comprensión.

Si analizas bien este ejemplo, verás que en ningún momento se ha juzgado a nadie, tan solo has expuesto tus sentimientos desde tu hipotética situación.

Has puesto tus límites, te has dado tu sitio, has defendido tu propósito, no has dañado a nadie y has renovado tu relación de pareja. ¿Qué más se puede pedir? ¡Y con solo unas frasecitas y un poco de imaginación!

Tan solo es un ejemplo de cómo actuar con inteligencia emocional a nivel social.


Espero que haya gustado este post y que saques provecho de él.

Poner límites no es una tarea fácil porque hay que tomar decisiones, pero por otra parte se torna una tarea sencilla cuando lo haces por amor propio y por amor a las personas con las que te relacionas.

Ahora te toca a ti tomar acción.

53 comentarios en “Cómo poner límites en tus relaciones sin sentirte culpable”

  1. Hola David,
    Muchas gracias por el post es de mucha utilidad.
    Yo era una persona muy dependiente de mi madre lo hacia todo con ella.
    Pero a la llegada de mi segundo hijo,trabajo marido etc me di cuenta que solo vivia para satisfacerla anteponiendo mis necesidades,vivia como en piloto automático.
    Empece a poner límites y empezarom los sarcasmos y juegos de hacerme sentir mal.
    Entonces me replantee un cambio en muchas cosas,que contar,que compartir que es lo que realmente quiero yo.
    Y sigo poniendo limites pero lo hago de malas por queme invade esa culpa que mencionas.
    Como haces si la otra persona te hace sentir mal y utiliza cuchillos en forma de sarcasmos?que le puedes decir en ese momento en la que zasca!por poner um ejemplo,el otro dia tuve que anular una cita con ella por llevar al peque al médico,te contesta que le pasa al nene claro si me lo quieres contar y eso lleva un mensaje oculto detrás y asi todo es agotador!

    • Hola Laia, cuando ya la otra persona detecta que te sientes mal, normalmente aprovecha para conseguir algo que quiere.

      Es decir, la persona que manipula a otra lo hace siempre utilizando un impacto emocional en la otra persona, que la bloquea, y desde ese bloqueo al final suele ceder al deseo del que manipula.

      El sarcasmo es una agresividad encubierta y encierra una manipulación de fondo, por eso te digo…

      Y eso agota mucho, lo sé.

      Por otra parte, el hecho de que te sientas culpable cuando pones límites hay que mirarlo bien porque la culpabilidad puede surgir por muchos motivos diferentes. Habría que investigar más para decirte algo que corresponda a tu situación actual y concreta.

      Pero sí te puedo decir que estás en pleno derecho de poner tus límites y de expresarte, al igual que lo tienen los demás. Pero la culpabilidad… habría que ver cuál es el mecanismo que te la hace disparar en tu mente para así ponerle remedio.

      Espero haberte ayudado algo.

      Un abrazo

  2. Hola!
    me ha encantado tu artículo. es la primera vez que leo algo escrito por ti, y sin duda, seguiré haciendolo.

    mi problema es que no tengo claros mis límites así que me resulta complicadísimo ponérselos a los demás. cuando algo me sienta mal me entran dudas sobre si tengo razones para sentirme así o no, sobre si realmente están cruzando un límite o soy yo que me ofendo por cuestiones sin sentido. esto hace que me bloquee y que no sepa reaccionar. en consecuencia, suelo enfadarme (ya que no puedo evitar sentirme ofendida) y no digo porqué; simplemente me voy o me pongo a la defensiva.
    por ejemplo, ayer mi marido se fue por ahí a la noche cuando habíamos acordado que hoy por la mañana íbamos a hacer cosas en casa. ha venido muy tarde y ahora está durmiendo, por lo que nuestro plan va a quedarse en nada. no sé cómo actuar ante esto: lo hago yo sola, me voy y hago algo con mis amigas, lo despierto, hablo luego con el y acuerdo otro momento para hacerlo… creo que todas las actitudes que se me ocurren son “de madre” o por despecho ¿cómo puedo hacer para solucionar esto?
    muchísimas gracias

    • Hola Alba, te respondo por partes:

      Es muy importante conocer lo límites propios como bien dices y éstos guardan relación con lo que necesitas en cada momento. Por lo tanto, para conocer bien tus límites es importante entrenarse un poco en la autoobservación para comprender bien qué es lo que está ocurriendo dentro de uno.

      Uno de los grandes problemas a la hora de poner límites es que muchas personas no llegan a detectar qué necesitan realmente o no saben hacer una lectura correcta de lo que le pasa en su vida, y al final ceden a todo lo que hagan u opinen los demás. La consecuencia de esto es la insatisfacción en las relaciones y una sensación de vacío o de soledad que permanece aún cuando estés rodeada de personas.

      Yo lo veo mucho en las sesiones de coaching. A veces las personas no saben qué les pasa y eso les bloque a tomar acción. Por eso lo primero es tomar conciencia de uno mismo, de cómo se encuentra, de qué es lo que realmente duele. Y para conocer esto, si uno no sabe detectarlo por sí mismo, necesitará de alguien que le ayude a verlo, por eso el coaching es tan efectivo en estos casos.

      Respecto a la situación que comentas, la solución es sencilla y depende de lo que hayáis acordado. Si de esas tareas que teníais que realizar, tú ya sabes cuál es tu parte, puedes hacerlo siempre y cuando no hagas lo que le corresponde a él.

      Es decir, tú te responsabilizas de lo tuyo y él de lo suyo. Cuando se despierte, verá que le queda su trabajo por hacer y que tú has hecho tu parte. Entonces le podrás explicar lo que has hecho y que ya puedes descansar o hacer otra cosa porque has cumplido tu parte.

      El problema es cuando te quedas atrapada en lo que debería o no debería hacer el otro porque eso te bloquea y te hace sufrir. Y no tiene sentido vivir así.

      Un fuerte abrazo y espero que todo vaya a mejor. Ya me contarás.

  3. Hola David me ha encantado y me ha motivado aunqur es difícil…..mi problema es que quiero ponerle limites a mi suegra y no se como decirselo, tiene la costumbre de pasarsd por mi casa cuando no estamos y aunque sea para dejar un tupper o para ver cómo esta la casa yo no me siento agusto porque me siento invadida y sin intimidad, no me gusta que nadie abra la puerta de una casa que no es suya que para eso me independicé de mis padres…para tener mi propia casa y mi propia libertad e independencia. Cómo podría explicarle?? Muchas gracias. Rosana. Saludos

    • Hola Rosana,

      Lo mejor que puedes hacer en este caso es que en la conversación saques a relucir la buena intención que tiene al hacer eso, es decir, que viene a dejarte un tupper, que quiere ver la casa si todo está bien porque se preocupa de vuestro bienestar… es como enumerar las ideas que ella pudiese tener en su cabeza y que le motiva para hacerlo, aunque tú no estés de acuerdo con lo que hace, pero te sirve para simpatizar con ella y hacerle entender que la comprendes y que valoras su buena intención.

      Después de haberla valorado se sentirá vista, tomada en cuenta, y es entonces cuando le puedes poner límites comentándole de forma asertiva que aunque su intención es buena, para la próxima vez que quiera venir a tu casa es mejor que lo haga cuando estés tú o alguien de vosotros. Que te sientes más a gusto si las cosas se hacen de esa manera y que lo prefieres así.

      Si tu pareja está de acuerdo contigo, le puedes comentar que lo habéis hablado y que ambos estáis de acuerdo con eso. Así el mensaje tendrá más peso sobre sobre ella.

      A partir de aquí pueden ocurrir muchas alternativas, como que se enfade, que lo acepte sin más, que no lo comprenda… y tendrás que actuar en función de lo que ocurra para no ceder. Como no os conozco, no me puedo imaginar lo que pueda ocurrir después, pero más o menos esa sería la línea de acción.

      Espero que te sirva. Ya me contarás.

      Un abrazo

  4. Mi nombre es david tambien.
    Al leer senti como si me lo estuvieran diciendo justo a mi.
    A diario vivo ese tipo de situaciones con clientes con mi pareja. Etc.
    Y ya estoy agotado de todo siento que mi pareja no me respeta en nada que todo le importa nada.
    Solo es egoista y piensa en lo que ella quiere, estamos por ser padres y sigue igual.
    Y ya no se que hacer con ella en general, y lo peor es que no se como decirle que me falta el respeto (hablandose con otros hombres) por que lo descubri mirando su movil y eso me esta destrozando.
    Por dentro perdon si es algo confuso todo, son los nervios que se apoderan de mi

  5. Hola.David mil gracias me siento como.si hubiera asistido a una consulta con psicoterpeuta. Me queda claro ya como pkner límites, me siento libera, feliz de saber que.puedo tener relaciones interpersonales sin agredir ni faltar el.respeto a nadie y tampoco permitir que me lo falten a mi o.mis seres.queridos, que Dios, la vida o.como tu lo.creas te bendigan, haces un excelente trabajo. Muchad gracias.

  6. Hola David… Quizás me puedes orientar en esto. Hace un tiempo que me he dado cuenta que tengo diferencias ideológicas con mi flia de origen, soy la única a la que le sucede esto. El hecho es que tenemos un grupo de WhatsApp en el que estamos todos, mis hermanos, mis padres y yo… En el mismo envían periódicamente videos, frases y demás que no comparto. Pero todos hablan a favor y avalando lo que se dice en esos materiales. Esto me está afectando emocionalmente y en mi vínculo con ellos. Intenté decirlo pero no dió resultado… Quizás me puedes ayudar.

  7. Muy bueno tu articulo, gracias!! lo pondré en práctica!!
    Tengo varios temas con la hermana de mi esposo, es una persona mandona y cero prudente, antes no me afectaba tanto pero desde que tengo un hijo he llegado a mi límite, siento y sé que critica todo lo relacionado con mi hijo, como lo trató , como lo alimento, como lo cargo.. la última que me hizo fue decirme: ¿por que agarras al niño con esa mano? (esta aprendiendo a caminar), ¿por que no lo agarras con la otra?, se que es una cosa muy pequeña.. pero por que cuestiona eso? Una madre puede agarra a su hijo como ella quiera, me lo pregunto dos veces, la primera la ignoré por evitara un conflicto , la segunda, le dije ¿y como quieres que lo agarre? así? así esta bien? me altere y se que así no debí de contestar por que me enoje y de todas formar no puse un limite ¿que le hubieras respondido tu a eso? ¿ como le puedo contestar cuando vuelva a cuestionar sobre como cuido a mi hijo?

    • Hola Fer,
      Respondiendo a la pregunta que me formulas. Si a mí me preguntasen en esa misma situación ¿por qué haces esto de esta forma? Lo que haría sería responderle con pregunta ¿y por qué no?

      El tema es que, al parecer, se siente molesta por la forma en la que tú actúas y por eso le pone “pegas” a todo lo que tú haces. Tan solo tienes que tirarle la pelota a su campo. Ella ya está molesta de entrada y todo lo que haga estará envuelto en esa frecuencia de molestia.

      En estos casos es bueno devolverlo siempre la pelota a su campo y demostrar tu autoridad no respondiéndole sobre tus actos, ya que no tienes por qué hacerlo. Esa es tu manera de poner límites, respondiendo con una pregunta pero sin tener que dar explicaciones de tus acciones.

      Con esto consigues dos cosas:
      1: no darle entrada a los porqués de como actúas.
      2: hacerle cuestionar su actitud ante ti.

      Para que esto funcione tienes que guardar la calma, no lo olvides. A veces es difícil pero es importante que así sea, para que no se lo tome como un ataque. Si ella lo toma como un ataque, de manera inconsciente interpretará que tus palabras tienes un efecto sobre ti. Es decir, es como que percibirá que ella puede afectarte y en ese caso habrá muchas probabilidades de que se vuelva a meter en tus asuntos.

      Espero que esto pueda servirte. Ya me contarás.

      Un abrazo!

  8. Hola. He estado leyendo hoy sobre el tema de los límites y me han gustado tus articulos. Yo siempre he tenido un problema serio con este tema y al final no poner límites a tiempo a derivado en que las personas abusen muchísimo de mI. Ahora mismo me encuentro frente a una situación que va a ser un poco larga de explicar, disculpa de antemano. De verdad me gustaría encontrar la manera adecuada de poner límites en este caso.
    Estoy casada y hasta hace algunos años tuve una buena relación con la familia de mi marido, siempre a costa de sonreir cuando no quería, de dejar pasar comentarios y situaciones desagradables y de aguantar. En algún momento la madre de mi marido empezó a portarse bastante mal, haciendo domentarios feos y una noche tratándome de forma horrible con unos gritos que jamás había tenido que tolerar en mi vida. Todo esto delante de mis hijos. Mi reacción fue callar, no responder a sus gritos y decir a mi marido que me iba a ir por bien de todos. Cabe mencionar que estábamos de visita en casa de ella pues vivimos en países diferentes. Luego del incidente mi marido insistió en que me quedara y aunque no quería lo hice. Su madre contó a TODA la familia el incidnte, ademas mencionando que yo era una mentirosa y que lo que yo comente únicamente con mi marido era mentira. Desde entonces decidí poner una distancia entre todos ellos y yo pues nadie se interesó en preguntar sino que directamente me juzgaron, me condenaron, me atacaron y me rechazaron por el tema. Les he escrito por cumpleaños, si han necesitado algo les he apoyado, pero obviamente una relación muy puntual pues tengo cero interés en hacer parte de este grupo de personas. La madre ha seguido mintiendo, diciendo cosas que no son y generando mal ambiente hacia mi. Este año, tras 2 años de no ir allí por temas de trabajo, pensé ir para bajar el tono especulativo a este tema e intentar mejorar la situación, si bien te digo que tengo cero interés en acercarme a estas personas. Pasajes comprados y todo organizado, mi marido me ha cuestionado recientemente sobre si debo o no debo ir pues su madre y familia no quieren verme. Esto significa, además del rechazo, una desilusión grande para mis peques y el hecho de que vamos a tener que estar separados muchas semanas. Yo no quiero ir, evidentemente, y no quiero volver a saber nada de estas personas. No obstante es muy complicado todo y creo que debo poner límites a ellos y a mi marido que ha respondido al llamado de su familia en cuanto a tomar un partido, cosa que me parece espantosa.

    • Hola Red,

      Gracias por dejar tu comentario y por compartirlo con las cientos de personas que leen a diario este artículo.

      Tal y como lo describes, sí que es cierto que debes de poner límites a la familia de tu marido, quizás haciéndolo primeramente con él, ya que seguramente será la persona con la que más te importe sanar la relación/comunicación.

      Respecto a la madre de tu marido, lo que sí te digo es que es agotador tratar de desmentir a una persona que solo dice mentiras acerca de uno, porque tendrías que hablar también con todas aquellas personas a las que esta persona habla de ti. Es decir, tendrías que invertir mucho tiempo y energía en esto, sin que te asegure el poder conseguirlo ya que las personas suelen estar muy condicionadas unas con otras. Simplemente un lazo familiar puede hacer que las personas no sean objetivas y se defiendan entre sí aunque no lleven razón.

      En cualquier caso sí que es bueno que atiendas a tu necesidad de poner límites y lo hagas cuanto antes para que la situación sea menos dolorosa tanto para ti como para tus hijos.

      Ya me contarás cómo lo vas a hacer y qué plan tienes para conseguirlo.

      Un fuerte abrazo

  9. HOLA DAVID MUY BUENO EL ARTICULO SABES YO SOY DE ESAS PERSONAS QUE NO SABEN DECIR NO Y CUANDO LO HAGO LA CULPABILIDAD ME MATA Y JUSTAMENTE TENGO UN PROBLEMA NO QUIERO SEGUIR MI RELACIÓN DE PAREJA PERO NO TENGO PALABRAS PARA ELLO POR QUE LE SI QUIERE SEGUIR Y NO LO QUIERO ERIR QUE CONSEJO ME DARIAS ESPERO PRONTA RESPUESTA

    • Hola Reina,

      Me alegro de que te haya gustado el artículo. Respecto a lo que me expones, es una decisión muy personal y creo que si realmente quieres terminar con esa relación tendrás que aprender a comunicarte correctamente y a trabajar con el complejo de culpa que te aparece después de decir que NO.

      El mejor consejo que te puedo dar es que te plantees hacer al menos una sesión de coaching conmigo y así exploramos tu situación en concreto para ponerle remedio. Necesito más datos para entender correctamente qué habilidades de comunicación te faltan para conseguir ese objetivo o cómo está tu autoestima y qué necesitas para eliminar ese sentimiento de culpa.

      Entiendo que estás en una situación límite, de ahí tu urgencia. No apures más el tiempo y trata de resolverlo cuanto antes para no sufrir más. Piénsatelo.

      Un abrazo y suerte.

  10. Gracias David. Me ha gustado mucho el artículo. Una pregunta, ¿que pasa si expones ese límite sin juzgar, diciendo incluso a tu pareja que le quieres pero que no puedes seguir recibiendo ese trato de su parte porque te duele mucho, y tu pareja se enfada, te reprocha, te miente, te habla mal, se levanta y se va?. Me siento muy mal…..pienso que me he pasado…que he sido muy dura…en fin lo que dices en tu articulo, que como que me siento mal y culpable. gracias por tu respuesta.

    • ¡Hola Natalia!

      Tienes que tener en cuenta que el hecho de expresar los límites de forma correcta NO asegura que la otra persona lo acepte o te comprenda a la primera, porque cada persona tiene sus creencias y su forma de encajar las cosas.

      Por lo que comentas, tu pareja no encajó lo que le comentaste, pero esa actitud ya no te pertenece, es su forma de actuar y de encajar la situación. Tú hiciste lo correcto al defender tu espacio y más aún, a expresarlo de forma amorosa, sin juzgar.

      Es normal que los demás necesiten un tiempo para aceptar e integrar los límites que les ponemos, pero eso ya no es cosa tuya. Defender tu espacio, expresar la forma con la que te gustaría que te tratasen no es un lujo. Es un derecho y es legítimo. Por lo tanto, no deberías de sentirte mal contigo misma.

      Como puedes observar, ya el problema no está en poner límites, porque ya lo has hecho; el problema es cómo lidiar con esos pensamientos residuales que te están atormentando.

      Lo mejor en este caso es que te quedes tranquila porque lo has hecho de corazón y con respeto…

      En resumidas cuentas, lo más importante es el trabajo que tú haces para poner límites, porque eso te ayuda a subir tu autoestima y a ponerte en el sitio que te corresponde, a darte el valor que realmente tienes y a no depender de la reacción de los demás para ser feliz.

      Marcar tu espacio personal es eso, TU ESPACIO PERSONAL y eso debe ser inquebrantable.

      Espero haberte ayudado un poco. Es difícil profundizar en algo con pocos datos y por este medio…

      Un fuerte abrazo

  11. Hola David. Me ha gustado cómo has expuesto las soluciones a tomar en caso de conflicto, aunque es cierto que se ha de planear mucho previamente e ir bien centrado en tu objetivo para no atacar al otro, que es lo fácil en este caso.

    Cómo has dicho que te gustan los retos te voy a exponer el mío 😉

    Hace unos años tengo una amiga que como ella misma se define es “de mecha corta” y ha vivido una serie de experiencias que según mi parecer, le han hecho creer que el mundo gira en contra suya y que todo el mundo le va a hacer daño. Aparte es una persona bastante rígida e inflexible. Ya en varias ocasiones ha demostrado su carácter tanto conmigo como con desconocidos por causas bastante “ridiculas” por así decirlo.

    Algunas veces he tratado de enmedio del fulgor de su ataque de ira, lidiar y desde un tono de voz conciliador tratar de hacerle ver mi punto de vista, pero parece no querer escuchar en ese momento ni en otros posteriores donde yo le saqué el tema, escudándose ella diciendo que fueron “causas justificadas”.

    El caso es que quiero establecer límites definitivamente o si no incluso plantearme romper la relación de amistad porque no soporto ya su maltrato hacia mi. Por otro lado en mi vida personal, siempre he huido del conflicto, me cuesta expresar mis sentimientos y soy bastante “orgullosa”.

    Además, dudo que conociendola, esas reacciones suyas que tiene, son ya bastante difíciles de controlar, igual algo a corto plazo pero como se suele decir, “la cabra tira al monte” y lo que realmente más me apetecería en esas situaciones, sería marcharme de alli y dejarla sola con su ataque de rabia (me ha gustado la idea de la notita que le has dado a otro lector).

    Agradezco sinceramente tus sugerencias.

    • Hola Noelia,

      Si tu amiga muestra claramente signos de que no te quiere escuchar, es un despropósito continuar intentándolo, porque perderás energía y tiempo. Y lo peor de todo es que no conseguirás tu objetivo de comunicarte o de ayudarle a entender determinadas situaciones.

      Por otra parte, si sientes que “te maltrata” de alguna forma, es necesario que actúes para conservar tu estabilidad mental y emocional. Nuestro equilibrio personal no debería de depender nunca de la forma en la que los demás actúan. Por eso, es importante que tomes acción.

      Además, hay una cosa a tener en cuenta: los demás, con sus acciones, también nos están poniendo límites.

      Es decir, si tu amiga no se puede relacionar contigo de otra forma, ya te está diciendo cómo quiere que te comportes con ella. Te ha puesto un límite al dejarte claro lo que NO quiere de ti.

      Visto desde este punto de vista, ya lo que queda es decidir si compensa o no mantener este tipo de relaciones debido al coste emocional que supone.

      Te envío un fuerte abrazo y espero haberte ayudado un poco. Ya me contarás.

  12. hola David!
    Antes nada, agradecerte tus artículos, porque son de una gran ayuda.
    Tengo un problema con mi marido, y es que llevo años diciéndole lo que me molesta de sus múltiples relaciones con otras mujeres, que normalmente son compañeras o conocidas. En principio, me dice que son inocentes, y casi me lo creo. pero, siempre está colgando fotos con ellas en las redes abrazados, mandandose corazoncitos,, disfrutando de tomar algo juntos, etc…. A pesar de haberlo hablado con él de todas las formas posible, nunca ha sido efectivo. Me dice que lo entiende, que tengo razón, y al tiempo, vuelve a las andadas… Me siento excluida, vacía, triste, una mas….. Que hacer?

    • Muy buenas Guillerma,

      Hay veces que por mucho que nos comuniquemos y les hagamos ver a los demás que están actuando de malas formas, el resultado puede ser nulo. Esto es debido a que no todo depende de nosotros y que cada persona al fin y al cabo hace lo desea y conviene.

      En el caso que comentas, has actuado correctamente porque te has comunicado, te has expresado para recordarle cuáles son los límites de vuestra relación. Y aún así, lo reconoce, te da la razón (es decir, lo admite) pero parece que lo olvida pasado un tiempo. Es como si no fuese lo suficientemente importante como para mantenerlo en el tiempo…

      Quiero decir con esto que en realidad tú estás actuando malamente y en este sentido tienes que sentirte, al menos, con la conciencia tranquila de que tu forma de actuar es correcta.

      Es normal que te sientas excluida, y triste. Esa situación le generaría a cualquier persona esos sentimientos y emociones.

      ¿Qué hacer? Pues decidir qué hacer en esa situación, tomar acción pero en un sentido contrario al de intentar que él deje de actuar de otra forma, ya que él no termina de respetar los límites de vuestra relación.

      Es decir, acepta la situación y actúa en consecuencia. Es el momento de plantearse los pros y los contras de la relación. Si puedes seguir en esa situación a pesar de… o si, por el contrario, existen para ti otras posibilidades… no sé… ya entramos en cuestiones muy muy personales.

      Hay personas que en tu misma situación abandonarían a su pareja; otra que se quedarían y se aguantarían; otras se autoengañarían para creer que no pasa nada… y cada una de estas personas buscarían lo que mejor se adapte a su conciencia y a sus esquemas mentales.

      Quiero decir con todo esto, que ya no se trata de una comunicación para poner límites, se trata de qué hacer cuando el otro no respeta tus límites por mucho que lo intentas.

      Es un momento de reflexión profundo para ti. Es el momento de tomar decisiones serias…

      Te envío un fuerte abrazo y espero que llegues a encontrar el equilibrio perfecto en esta situación.

      Muchos ánimos!!

  13. Hola david..

    Muy bueno tu articulo, mi problema es que siempre termino hablado de la otra persona, lo hago con amor pero como culpaldolo, algunos tips o frases que me ayuden para hacerle saber mi sentir al poner limites sin agraviarlo, muchas gracias!!

    • Hola Sofia,

      Lo más importante a la hora de poner límites es el foco en el que pongas la atención. Si te enfocas en lo que tú sientes, la conversación irá bien; si te enfocas en la otra persona, al final habrá más posibilidades de generar un conflicto.

      Te muy presente que los demás se quedan más con la intención y con la forma con la que te expresas que con las palabras en sí, es decir, nos quedamos con lo que sentimos en cada conversación. Te digo esto porque es importante que lo que digas esté en consonancia con lo que sientas en esos momentos.

      Si quieres culpar al otro, por muchas palabras bonitas que emplees, al final la otra persona se dará cuenta o lo percibirá de alguna forma. Lo mejor en estos casos es que te conectes contigo misma y te centres en lo que sientes, tal y como te indico en el artículo. Y desde esa postura solo te dedicas a informar al otro, sin entrar a juzgarle.

      Es decir, tu única misión es informar de tu estado para que la otra se entere de que está soprepasando tus límites. Luego, una vez que se dé por enterado (asegúrate de ello) y en función de lo que haga, de si vuelve a sobrepasar nuestros límites o no, tendremos que pasar al plan B. Pero de momento, empieza por lo que te comento.

      Espero haberte orientado un poco, ya me contarás…

      Un abrazo!

  14. hola, gracias por el artículo!
    necesito ayuda para poner límites en esta situación: comparto mucho tiempo cada día con una persona amiga, y me cuesta mucho expresar mi necesidad de tener mi tiempo-espacio de soledad cuando lo necesito, por miedo de causar malestar en la otra persona, siendo que ella me expresa su deseo de compartir todo su tiempo conmigo, siempre que yo quiera. Agradezco cualquier sugerencia, saludos

    • Hola Anónimo,

      Antes que nada, ¿has puesto en práctica los consejos del artículo?, ¿te han funcionado?

      Recuerda que poner límites no es un lujo ni algo fuera de lugar, es algo que te pertenece cuando sientes que tu espacio vital se ve invadido. Tampoco tiene por qué causar malestar a la otra persona si lo expresas bien y con cariño. La comunicación sirve para acercar a las personas y hablando nos ponemos de acuerdo los unos con los otros.

      Y en el peor de los casos de que se moleste, es un problema suyo de que no comprende bien tu necesidad.

      Con el silencio también expresamos cosas. Es decir, si no te pronuncias al respecto, le estás diciendo a la otra persona (con tu silencio) que te puede invadir y que tiene vía libre para estar todo el tiempo contigo. Ya depende de ti expresar lo que necesitas con palabras o con tu silencio…

      Tu espacio vital, ese que marca tus límites, no debe ser negociable. Hazte con tu control y exprésale al mundo lo que realmente necesitas. Solo así “el mundo” te conocerá realmente y sabrá relacionarse contigo.

      Muchos ánimos y ya me contarás…

      Un abrazo

  15. Hola David! Muy interesantes tus reflexiones! Una duda: q pasa cuando pones limites desde ti mismo, vez, tras vez, y la otra persona lo entiende y comprende vez tras vez, pero parece q esta invadida por una ligera amnesia?? Parece q nunca se aprende la leccion, y tuvieras q estar siempre refrescando memorias..sera q no se poner los limites? O me repito demasiado?
    Muchas Gracias!

    • Hola Ana,

      haz una especie de juego para cambiar la forma de poner el límite. Se me ocurre por ejemplo que lo tengas escrito, que escribas de tu puño y letra ese límite que quieres poner y que siempre le sueles repetir. Cada vez que lo incumpla, le das el papel escrito para que lo recuerde y te quitas del medio, así no tendrás que volverlo a explicar y “perder más tu tiempo”. Es decir, te desentiendes. Sueltas la situación.

      Cuando le des el papel varias veces que haya sobrepasado tus límites y que no intervienes en explicarle nada, que no te afecta y que pasas a otra cosa (actividad, etc.), su actitud cambiará, porque le demuestras que si sigue invadiéndote, no habrá comunicación, ni contacto, ni cercanía.

      Es decir, estás poniendo otro límite. Es como decirle: ” si no respetas, no estoy contigo (o para ti), porque me duele y lo paso mal”.

      Lo importante de esa situación es que, por lo que interpreto, esa persona tiene interés en escucharte, porque al final llega a comprenderte y lo entiende perfectamente, lo que es una ventaja para ti.

      Intenta aplicar esta nueva estrategia y me cuentas si te ha funcionado. Pero recuerda, no pierdas mucho tiempo si la otra persona no llega a respetar tus límites. Encuentra nuevas estrategias para hacerte entender pero no gastes demasiada energía en los demás. A veces, el mejor límite que hay que poner se llama DISTANCIA ya que es un concepto que todo el mundo entiende y te hace reflexionar sí o sí sobre nuestros actos.

      Espero que te sirva. Ya me contarás.

      Un fuerte abrazo.

  16. Buen artículo!

    La verdad es que debería enseñarse en los colegios. No es fácil poner límites, aunque sin unas buenas dotes de comunicación (otra epidemia) por parte del interlocutor no es tan sencillo como parece; sobre todo a la hora de que te comprendan, por mucho amor con que se lo estés diciendo… al final te explota en la cara la mayoría de las veces :S A mí por lo menos.

    No obstante, cuando veo comentarios en estos artículos tengo algo de esperanza porque veo que hay quien se preocupa por crecer. Saludos!

    • Hola Maribel!

      Es cierto lo que comentas, si la otra persona no ha desarrollado cualidades tales como la comprensión o la capacidad de escucha, poco se puede hacer porque no llegará a entender del todo lo que le estás diciendo, pero al menos le llegará la idea de que hay algo que no va bien y que le quieres decir algo que va en contra de lo que él/ella piensa.

      De todas formas, antes de establecer una comunicación con una persona (sea para poner límites o no), es conveniente revisar si es un buen momento hacerlo o si simplemente esa persona tiene la capacidad o las ganas de comunicarse.

      Si la persona en cuestión tiene ganas de mantener la relación, hará lo posible por escucharte las 10 veces que necesites para hacerte entender; si no tiene interés en ti y en lo que expones a veces el mejor límite que hay que poner es la distancia.

      Es decir, tu parte depende de ti, de tu amor, de la forma con la que pongas los límites, pero su parte… es cosa suya y te tienes que adaptar a lo que hay. Y si lo que hay (su capacidad de comunicación o comprensión) no favorece el encuentro a nivel de comunicación, habrá que poner una distancia prudencial para que no te invadan en el futuro.

      Es cuestión de ser muy prácticos a la hora de establecer cualquier tipo de relación, porque lo que está en juego es nuestro equilibrio mental y emocional, y es nuestro deber mantenerlo en armonía sea como sea para no sufrir.

      Muchas gracias por dejar tu comentario y me alegro mucho de que te haya gustado el artículo.

      Un fuerte abrazo

  17. Hola David:
    Te agradezco por la claridad , sencillez y elocuencia.
    Me gustó mucho tu desenvolvimiento porque entiendo que poner límites es muy importante y debiera ser lo más comun en nuestras “N” relaciones.De hoy en adelante lo pondré en práctica con mayor frecuencia.
    Aunque a veces cuesta trabajo ponerle el nombre correcto a las cosas….Jejeje tratando de hacerlo con el amor y respeto será mucho mejor .
    Muchas gracias por tu asesoría.
    Un abrazo.
    Martha.

    • Hola Martha,

      Has dado en el clavo, a veces lo que más cuesta es ponerle el nombre correcto a las cosas. Estamos tan acostumbrados a nuestras propias definiciones que a veces nos olvidamos de actualizar nuestros propios conceptos. Ese el principal obstáculo para quedarse en la zona de confort.

      Pero como bien dices y teniendo en cuenta el tema de los límites, con amor y respeto todo será mucho mejor.

      Muchas gracias por dejar tu comentario y me alegro enormemente de que te haya gustado el artículo.

      Un fuerte abrazo.

  18. Muchas gracias por este artículo, sobre todo la fase práctica para torpes jejeje! Releeré el resto de artículos relacionados y en espera del próximo! Saludos!

  19. Hola David,la verdad despues de leer esto me identifique mucho,me encanto,y la verdad ayuda mucho pero mucho gracias por preocuparte de las cosas mas sencillas que al final se convierten en un caos a veces en nuestras vidas saludos.

  20. Hola me sirvio leer tu post, duda…que pasa cuando expresas tu sentimiento pero las personas responden sin comprenderlo y siguen atacandote y practicamente buscan una respuesta que ellos quieren escuchar apesar que tu ya expresaste tu respuesta pareciera que quieren escuchar otra cosa, esto ocasiona estres y terminas molesto, enojado, presionado y hasta cediendo.
    Como se toman los limites en estas situaciones?
    saludos

    • Hola Mariana,

      El concepto de poner límites es muy extenso y realmente da mucho de qué hablar. Tal y como comentas, expones una situación en la que ya has puesto límites pero no lo están respetando.

      Al poner los límites siempre hay que tener en cuenta a la persona a la que se lo estás poniendo. Si esta persona te importa y quieres seguir manteniendo una buena relación, puedes esmerarte en poner límites para seguir nutriendo vuestra relación. Pero puede ocurrir que aunque te interese mantener esa relación, esa persona no te esté respetando y por eso actúe con desinterés.

      En este tipo de situaciones ¿es necesario poner límites? Pues si ya lo has hecho y no te están respetando, ¿hay que seguir poniéndolos? La respuesta te la darán ellos mismos. Si lo haces y no sirve para nada es porque el problema no está en la forma en la que pones tus límites; más bien está en que a estas personas no les importa mucho tu respuesta, no tienen un mínimo de interés. Quizás tengas que plantearte si ese tipo de relación te conviene o no, porque no te están respetando y eso, como bien dices, molesta y acabas enojada, como es lógico.

      Es decir,poner límites no te garantiza que los demás acaben respetando esos límites. Pero lo importante es que los pongas a pesar de la conducta que tengan, porque así te oyes a ti misma pidiendo respeto y dándote a valer. Esto subirá tu autoestima y te empoderará y al menos ellos te oyen presente, haciendo presencia de ti, de tus valores y pensamientos. Luego ellos que hagan lo que quieran, pero claro está, en función de lo que hagan podrás tomar otras decisiones, como disminuir el contacto o tratar de explicárselo una y otra vez si es que realmente te interesa. Pero vamos… si lo estás pasando mal y te tratan así… creo que deberías reflexionar un poco acerca de si te conviene estar con personas que no te respetan y te atacan.

      Espero que te haya podido servir de ayuda.

      Un abrazo y ánimo.

  21. Hola David,

    Hasta ahora no he entrado en tu blog. He empezado por tu artículo sobre Cómo poner límites (¡Muy interesante y qué bien está!),

    así que aquí tienes un seguidor.

    Felicitarte y darte las gracias por crear este espacio.

    Un Saludo
    Jóse

    • Hola Jose, ¡bienvenido a mi blog!

      Me alegro mucho de que te haya gustado este artículo. Muchas gracias por tus palabras, me animan a que siga escribiendo y aporte mi granito de arena a quien lo necesite.

      Un fuerte abrazo y encantado de tenerte por aquí.

  22. Muchas gracias David. Realmente sé que sirve porque lo he utilizado en alguna ocasión. Tu artículo me ha hecho reflexionar en si me ha servido ¿ por qué no he usado esta estrategia más veces?
    Y me he percatado que en las otras muchas ocasiones que no he puesto límite asertivamente es porque no he tenido en cuenta ni mi estado actual, ni lo he hecho con amor.

    • Qué bueno Ana Mª de que te des cuenta de todo lo que comentas.

      En cuanto a la pregunta que te ha formulado: “¿por qué no he usado esta estrategia más veces?”, me encantaría saber a qué conclusión llegaste. Si quieres compartirlo seré todo oídos y todo aprendiz.

      Y enhorabuena por darte cuenta de los motivos por lo cuales no has puesto los límites correctamente. Realmente el amor a uno mismo (cuando te tienes en cuenta) y el amor hacia los demás es lo único que te asegurará que lo has hecho bien, independientemente de la reacción que pueda tener el otro.

      Me alegro mucho de que te haya gustado. Le has sacado bien el jugo a este artículo y eso me pone feliz.

      Un abrazo

  23. Vaya post más interesante! Son como las instrucciones emocionales que necesitamos, al menos en mi caso. Me pongo a reflexionar a mi alrededor y tengo bastantes casos para poner en práctica.
    Gracias y no dejes de publicar estos artículos tan necesarios!
    Un saludo.

    • ¡Muchas gracias Francisco!

      Me encanta eso de “instrucciones emocionales” y me alegro de que te sirva para ponerlo en práctica. Porque de eso se trata, ¿verdad? de practicar.

      Y tranquilo, que no voy a dejar de publicar. Esto es solo el principio…

      Un abrazo

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